Una vez que decidimos introducirnos en el mundo empresarial, tenemos que adoptar una de las formas previstas legalmente. Cada forma jurídica implica una serie de ventajas y limitaciones que encajarán mejor o peor con el proyecto que pretendemos realizar.
En este apartado nos centraremos en estudiar los distintos tipos que la ley recoge, sus ventajas e inconvenientes, y elegiremos la forma jurídica que mejor se ajuste a nuestras características.
Una vez elegida la forma jurídica definiremos los trámites administrativos que precisemos para la constitución de nuestra empresa, detallando su coste, su plazo y lugar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario